19 d’ag. 2015

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 I: 


De esta manera habría que imaginar que en la fabricación de ese poliedro de trece mil facetas han trabajado abejas dotadas de una genial intuición estereométrica que, conforme lo iban necesitando, iban invitando a más y más abejas. El trabajo de estas abejas -siempre con la vista puesta en el todo- se topa con dificultades que varían según las etapas del proceso. La colaboración entre ellas se amplía y se complica a medida que se va creando el panal, gracias a lo cual el espacio parece surgir de sí mismo.
La analogía con las abejas la sugiere, por cierto, el propio Dante. Aquí están estos tres versos, el comienzo del Canto XVI del Inferno:

Già era in loco onde s'udià 'l rimbombo
dell'acqua che cadea nell'altro giro,
simile a aquel che l'arnie fanno rombo.*

*Yo estaba donde oía el rombombar/ del agua al otro círculo cayendo/ semejante al que forma un colmenar.


(ÒSSIP MANDELSAM, Coloquio sobre Dante)


I això altre:


En la diáfana Petrópolis morimos,
donde sobre nosotros gobierna Proserpina.
En cada suspiro bebemos un aire de muerte
y cada hora es para nosotros la hora fatal.

Diosa del mar, terrible Atenas,
quítate el poderoso casco de piedra:
en la diáfana Petrópolis morimos,
aquí no gobiernas tú, sino Proserpina.

1916
(ÒSSIP MANDELSTAM, Tristia)



I sobretot:


Toma de mis manos para tu gozo
un poco de sol y de miel,
como nos ordenaron las abejas de Perséfone.

No soltar una barca a la deriva,
no sentir en la piel la sombra de una bota,
no vencer al dolor en esta vida dormida.

Sólo nos quedan los besos,
afelpados como abejitas
que mueren lejos de la colmena,
y que murmuran en la transparente espesura de la noche,
su patria es el bosque dormido de Taigeto
y su alimento, el tiempo, la pulmonaria y la menta.

Toma para tu gozo mi regalo salvaje,
este feo y seco collar
de abejas muertas que convirtieron su miel en sol.


(ÒSSIP MANDELSTAM, Tristia)


A lo que:


LES BLANQUES
dents del vers, l'ull
cap a l'agulla, tros
de mar
            en pestanya
                                cremant.

Remot,
sota la riallada del cicló,
l'arbust errant
parla del primer si
                              que fou
dins la nit de l'asclat;

la neu s'inflama,
s'enfonsa l'astre dins el rastre;

en el braç dret
una gota lunar,
on les abelles de Prosèrpina
fan rusc de sang.

(a Ossip Mandelstam)

(ARNAU PONS, A desclòs)